Voluntarios de la Fundación IDILIQ han conocido muy de cerca la labor que realiza la Casa Ronald McDonald de Málaga, un lugar donde la solidaridad, el cuidado y la esperanza se hacen presentes cada día.
La Casa acoge gratuitamente a familias que se desplazan a la ciudad para que sus hijos e hijas reciban tratamiento médico, ofreciéndoles no solo un lugar donde alojarse, sino también un entorno cálido en el que sentirse acompañados. Su misión es clara: cuidar de los niños y niñas enfermos poniendo a la familia en el centro, porque mantenerse unidos, cerca del hospital y de sus seres queridos, es una parte esencial del proceso de recuperación.
Nuestros voluntarios vivieron una emotiva experiencia, escuchando historias, compartiendo momentos y comprendiendo el enorme impacto que tiene este tipo de apoyo en la vida de tantas familias. Además, tuvieron la oportunidad de visitar la habitación apadrinada por la Fundación IDILIQ, un espacio que refleja nuestro compromiso con las familias en momentos tan delicados.
La jornada culminó con un taller de baile que llenó la Casa de música, risas y complicidad. Niños, familias y voluntarios se unieron en un espacio donde, por unas horas, las preocupaciones dejaron paso a la alegría, el juego y la conexión.
Nuestro agradecimiento a la Casa Ronald McDonald de Málaga por abrirnos sus puertas y permitirnos formar parte de su increíble labor. Y, por supuesto, reconocer con orgullo la generosidad y el compromiso de nuestros voluntarios, que demuestran que cada gesto cuenta cuando se trata de ayudar a quienes más lo necesitan.




